Extracto de "El Lóbrego Pastor". Momento existencial.
Apareció en una playa en
donde el mar chocaba con grandes olas contra piedras contra el arrecife.
Balthazar observaba con las manos tras su espalda, contemplando en silencio el
evento natural. Dijo, "Los mares fluyen armónicamente. Los vientos sobre los
mares fluyen al igual, pero a diferente ritmo. Las nubes, sobre los vientos, y
potenciados por ellos, fluyen sobre los vientos y sobre los mares. Sin embargo,
todos comparten eso mismo, que fluyen. Porque están hechos de la misma
sustancia."
"De la misma materia prima del universo, de lo cual todo está hecho.
Por lo tanto, todo fluye por igual, aunque a diferentes ritmos, digamos, diferentes
tonos musicales, si quieres ponerlo así. Sin embargo, siempre musical, siempre
armónico. En la naturaleza todo es dinámico y nada es estático. Lo estático
pronto perece, y todo pensamiento que sea de este orden, también perecerá."
"Nosotros los hombres somos una peculiaridad en este universo, porque, aunque
somos hechos de la misma sustancia que el resto de cosas en el universo, nos
diferenciamos en que logramos conceptualizarnos como parte de la sustancia, y
aun así, diferentes. El hombre, en soledad, se encuentra en un grave conflicto
percibiéndose como problema, porque desde luego, como tú y yo, en este momento,
nos damos cuenta que nuestras mentes no fluyen como lo hace el resto de cosas,
como los mares, los vientos, o las nubes.
"Nuestras mentes son de otra
naturaleza, es pues, son ajenas a esta sustancia de lo cual todo está hecho. Y
por eso, deseamos fluir como esa sustancia. Y es eso exactamente lo que uno
debe de añorar en su vida entera Manchego. Fluir como lo hace la naturaleza.
Porque ella es perfecta. Madre es perfecta. Obtén esa iluminación y el mundo y
el cielo cesarán de existir, porque solo existirá una cosa: el uno en todo y el
todo en uno."
Paul Andreas Wunderlich
No comments:
Post a Comment